ⓒ Magdalena Frońska

Nuestro primer capítulo en la Semana del Diseño de Milán

Milán, del 21 al 26 de abril. La ciudad vibra de otra manera. Los días comienzan temprano, se prolongan hasta tarde, las ideas surgen y los encuentros se multiplican.

Este año, estuvimos allí por primera vez, en la Fiera Milano Rho, con el deseo de sumergirte en nuestro universo y mostrarte nuestras nuevas piezas.

Detrás de estos pocos días, hay varios meses de trabajo.

Imaginar un stand como una experiencia

Desde las primeras reflexiones sobre el stand, quisimos hacerte entrar en nuestro universo. La idea no era alinear productos, sino revelar, a través de cada cabina, su potencial creativo.

Así nació esta sucesión de arcos, pensada como una invitación a avanzar. Una perspectiva que capta la mirada, desorienta los puntos de referencia y da la impresión de un recorrido infinito.

Al fondo, los espejos prolongan la estructura, multiplican las líneas e instalan una profundidad casi irreal.

Arco tras arco, una visión de la vida cotidiana

A medida que avanzamos, los espacios se revelan. Cabinas de inodoros y baños, todos singulares, concebidos como habitaciones completas en lugar de simples escenarios de producto.

Cada espacio explora un ambiente, una relación con la materia, una forma de habitar lo íntimo. Juegos de texturas, contrastes, equilibrios: nada se deja al azar, sin nunca buscar fijar una única interpretación.

Altesse, en el centro

Le Salone del Mobile también fue, para nosotros, la ocasión de presentar en primicia Altesse, nuestro nuevo WC lavante. Un proyecto en el que hemos estado trabajando durante varios meses y que marca un paso importante para Trone.

Con Altesse, hemos decidido ir en contra de los estándares del mercado. En lugar de acumular funciones, optamos por una elección más radical: volver a lo esencial. Diseñar un WC lavante que sea a la vez simple y bello, capaz de ofrecer una experiencia fluida, intuitiva, casi infantil.

Altesse. Divinamente bello. Divinamente simple.

Un primer capítulo

Milán nunca es un fin en sí mismo. Es un momento de encuentro con miradas exigentes, sensibilidades diferentes y altas expectativas.

Para nosotros, esta primera participación marca sobre todo un punto de partida. Gracias a quienes pasaron, se tomaron el tiempo de observar, preguntar e intercambiar.

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